Hace unos días estuve en la casa de un gran amigo y noté algo que me llamó mucho lo atención, le pregunté por su único hijo Juan camilo, y me dio la respuesta que me ha dado cada vez que he ido a visitarlo, “Está en su cuarto jugando Play”. Ahora que hago memoria, debo concluir que a Juan Camilo, lo conocí hasta su fiesta de cumpleaños número 6. Ese día, era realmente el centro de atención. Todos felicitaban a sus padres, por la excelente representación teatral, que había hecho Juan camilo, el fin de semana anterior en el Colegio, era el espectáculo de fin de año, y él, había sido la estrella central. Y para rematar la tarde de júbilo para sus padres, Juan Camilo concluyó su fiesta de cumpleaños con acordeón en pecho, después de una estruendosa presentación de su padre cuál maestro de ceremonia, para que exhibiera sus adelantos musicales. Interpretó dos tonadas de la canción que ya podía digitar, la famosa “Piña Madura”. Sin embargo en ese cumpleaños, también encontraría un regalo que ...